Llega el buen tiempo y aqui en Valencia, hay que echarse a temblar.
Porque en una tierra privilegiada como esta, buen clima y sin casi desastres naturales en su historia. Resulta que tiene siempre que ser pasto de las llamas y precisamente por manos humanas. Hace tres veranos casi acaban con todo el verdor circundante en esta zona de la sierra de la Calderona. En pocos días las verdes montañas se convirtieron cenizas ardientes. Sin aclararse para nada quien está detrás de todo este horror. Porque mucha propaganda y mucho dolor y ruina...pero aquí seguimos en la más absoluta ignorancia sobre estos temas. Cosa muy usual por esta tierras.
Se dedican a cumplimentar desahucios y a poner multas con mucha solicitud, pero la justicia hace la vista gorda en estos asuntitos al parecer, porque siempre se quedan impunes los causantes verdaderos de tales tropelías.
Es muy triste ver como se cargan el monte, ya sea por la imprudencia de los labradores y chaleteros que no hacen otra cosa que podar, podar y podar sierra en ristre y luego quemar lo cortado. Entiendo que cada uno se cuide su jardín y sus sembradíos pero en días de tanto viento como el de ayer y hoy, (que casualidad)... quemar rastrojos es una absoluta estupidez. Por eso pongo en duda que sea esa la causa. Más bien me inclino por sospechar que sea provocado e intencional. Un sucio encarguito con oscuras intenciones.
Aquí ya huele a quemado y a chamusquina desde hace tiempo y nadie sabe ni dice nada.
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