Siempre que uno de nuestros seres queridos ha emprendido el gran viaje. Los que nos quedamos aquí, nos sentimos tristes y afligidos, porque pensamos que los hemos perdido, que ya no les veremos nunca más, que no sabemos a dónde han ido...Estos y muchos pensamientos similares nos llenan la mente, dejándonos aún más apesadumbrados.
Ellos ha emprendido ese viaje, que por cierto no es el final si oro nuevo comienzo para ellos. Han pasado a otra dimensión, han dejado aquí el cuerpo que les servía para vivir en este plano y su esencia, su espíritu se ha marchado a vivir otras experiencias. No están muertos, están viviendo en una dimensión paralela, que nuestros ojos físicos no pueden ver.
Se llevan con ellos recuerdos, rostros amados, sentimientos y sobre todo conocimiento, sus experiencias adquiridas en esta vida serán sus herramientas en esa otra existencia. Algunos volverán a vivir una vida humana. Otros continuarán en su nueva existencia.
Pero no están muertos sólo están en otro plano. Y esto que nos sirva de consuelo a los que quedamos aqui, esperando que nos toque el turno de hacer ese viaje. Y no olvidemos que " el cielo está formado de nuestros pensamientos ".
Prepara pues tu cielo a tu gusto.
