Levántate al amanecer y procura sentarte con la espalda recta en un sitio desde donde puedas ver contemplar la salida del sol. Si no enciende una vela y siéntate frente a ella.
Respira profundamente y relájate, mientras observas o bien el sol al salir o la llama de la vela, tratando de no pensar, vaciando la mente, permanece así unos minutos, si es posible hasta 5.
Luego repite tu oración o mantra preferido.
Y ya puedes empezar el día.
Notarás como siempre que hagas este ritual, tu vida funcionará mucho mejor.
Con cariño el mejor regalo que se puede ofrecer al universo. Nuestra gratitud y amor.

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